El toque final de esta serie de tips (básicos) es también el toque final para maquillar nuestra piel, el polvo. El polvo es importante pero es más importante aún saber usarlo sin exceso. El polvo suele tomarse a la ligera, y muchas veces hasta pasa como algo poco importante cuando en realidad es una pieza clave y esencial para un maquillaje duradero. Nuestro pequeño amigo invisible tiene 3 funciones principales:
- Una vez aplicados tu base y corrector, aplicar una capa LIGERA polvo sobre tu rostro ayudará a fijar las cremas /líquidos en su lugar por lo que estas durarán mucho más tiempo, y de paso evitará que se formen esas pequeñas líneas en la piel. Si deseas dejar tu maquillaje más fresco, aplica polvo únicamente en las zonas grasas de tu rostro , como la zona T.
- Mata brillos!!! a nadie le gusta salir en las fotos con un faro en la frente, ten un polvo compacto en tu bolsa y retócate a lo largo del día/noche. Es importante limpiar el exceso de grasa del rostro antes de aplicar polvo de nuevo, para esto puedes tomar un pañuelo, separar las hojitas para quedarte con una capa muy delgada de material, y ponerlo sobre la parte del rostro que está grasosa, con tus dedos da unos golpecitos sobre la zona (no talles) y retíralo. Ahora si proceso a poner el polvo de nuevo.
- El polvo es una excelente forma de aplicarnos un poco de broncer, pero aguas, por broncer no hay que entender el debes comprar el polvo más oscuro/dorado de la tienda. Sólo tienes que buscar un polvo dos tonos más oscuro que tu piel y verás como instantáneamente tu rostro adquiere un tono bronceado, correspondiente a tu piel. Es importante al hacer esto, que también apliques el polvo en todas las superficies de tu piel que sean visibles, para que sea vea natural y uniforme.







